CIUDADANOS RESISTIR. MAÑANA SERÁ TARDE
El Poder Ejecutivo Nacional ha dictado el DNU 941/2025, mediante el cual reformó
sustancialmente la ley de Inteligencia Nacional Nº 25.520, que debatió en su oportunidad el parlamento argentino en flagrante contradicción con la Constitución Nacional.
Dirigentes del Radicalismo Autentico (R.A.), socialistas y peronistas presentarán el día lunes una acción de amparo en el marco del artículo 43 de la Constitución para resistir tamaña violación a los derechos y garantías que tutela la Constitución en procura que todo debate sobre ciberinteligencia se produzca en el seno del parlamento.
En el artículo 1º, se establece que "Todas las actividades que se realicen en el ámbito de la inteligencia nacional, tendrán carácter encubierto, en virtud de su sensibilidad, con el fin de minimizar el riesgo estratégico nacional”
El artículo 2º nos dice: “Se entiende por investigación de inteligencia al conjunto de tareas y procedimientos para identificar acciones y actores involucrados en actividades de interés para la inteligencia nacional”. La norma agrega que “las actividades de ejecución de contrainteligencia
incluyen evitar acciones de infiltración, fuga de información clasificada, espionaje, atentados
contra el orden constitucional, sabotaje, influencia, injerencia o interferencia de factores externos en detrimento del proceso decisorio de las autoridades constituidas del sistema republicano de
gobierno, de los intereses estratégicos nacionales y/o de la población general…”.
No existe control judicial en la habilitación de tareas de contrainteligencia sobre “supuestos difusos” como "influencia" o "injerencia", incluyendo a actores estatales y no estatales. El art. 2 bis, impone el carácter encubierto a todas las actividades del Sistema de Inteligencia Nacional, sin
distinción de casos ni controles institucionales, restringiendo severamente el control ciudadano y
parlamentario. El DNU permite la colaboración de los organismos de inteligencia con otras agencias estatales, incluso sin autorización judicial, generando un riesgo real de intercambio
ilegitimo de información sobre ciudadanos sin debido proceso.
Se alteran derechos esenciales del Estado de Derecho que modifican sustancialmente el equilibrio
republicano y permiten la conformación de un sistema de inteligencia con funciones de vigilancia interna y control social sin garantías judiciales.
Su artículo 19 habilita a los órganos creados, sin control judicial ni parlamentario, a repeler y hacer cesar las agresiones que lo pongan en riesgo. Dicha facultad la pueden ejecutar en toda instalación en donde se desarrollen actividades sospechosas en forma permanente, transitoria o
circunstancial; es decir, en todo el país y en todos los territorios con competencia provincial y federal.
El texto de la norma proyectada crea, para atender las demandas de ciber inteligencia, el Centro
Nacional de Ciberseguridad que reporta directamente a la secretaría de presidencia, Karina Milei.
Señalan en el gobierno que el objetivo es planificar, ejecutar y supervisar políticas, programas y acciones en materia de ciber seguridad, destinadas a proteger el ciber espacio de interés nacional,
las infraestructuras críticas de información, los activos digitales estratégicos del Estado nacional y los sistemas tecnológicos empleados en la prestación de servicios públicos esenciales y actividades
del sector público nacional. Le concede a la otrora SIDE una centralidad que no tuvo en toda la historia de la democracia. El DNU modifica la ley de inteligencia y la ley de defensa en aspectos
sustantivos, que van más allá de la organización administrativa. Un antecedente para lo que
podrían hacer futuros gobiernos cuando quieran manipular ese área hipersensible. El decreto
contiene un detalle significativo: transfiere el área de ciberseguridad desde la SIDE hasta la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Esa dependencia está en la órbita de Santiago
Caputo a través de Darío Genua. el de espionaje no es el único sector en el que Santiago Caputo ha hecho alarde de protagonismo. Como es de conocimiento, Milei, conjuntamente con el mago del Kremlin, proyecta la constitución de un bloque de países con gobiernos de derecha amigables con los Estados Unidos. Caputo ha confesado a sus amigos, que, desde que Donald Trump tiene más aliados en la región, la primacía que mantenía Milei tiende a diluirse salvo “que nos pongamos al frente del club”
Todo debate sobre inteligencia y ciber inteligencia debe generarse en el Congreso Nacional,
habida cuenta que el accionar del Poder Ejecutivo, en un sistema republicano, debe tener control parlamentario. Sin embargo, se ha impulsado por vía de DNU alegando que “…las modificaciones
no pueden esperar la cadencia habitual del trámite legislativo que irrogaría un importante retraso, dificultaría actuar en tiempo oportuno y optaría cumplir los objetivos de la medida…. (?)
El DNU no se encuentra convalidado por el artículo 99, inciso 3 de la Constitución Nacional.
Constituye un duro golpe a la democracia, legitimando un sistema corporativo de persecución y fundamentalmente, sin ningún tipo de control, legitimando el espionaje interno. Disponer que el
organismo se encuentra habilitado para aprehender personas, justificar actividades encubiertas
por un decreto presidencial y sin debate parlamentario contradice abierta y peligrosamente las
garantías ciudadanas.
Se ha modificado la ley de Inteligencia Nacional Nro. 25.520, generalizando un estado de sospecha, transfiriendo competencias sensibles a áreas de la secretaría presidencial bajo el control de Karina Milei.
Milei en su afán de copiar a Trump, crea una policía política, una policía secreta, clausurando la posibilidad de conducir civilmente a la inteligencia militar. Es imperioso resistir. Mañana será tarde
República Argentina, 3 de enero de 2026
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